Bienvenidos a la sección de la ARTÍCULOS.









Palestina libre y soberana con su capital Jerusalén

(Al Quds en árabe):




A 50 años de su ocupación, crímenes y colonialismo



Tras el triunfo de la Revolución Islámica de Irán en 1979, después de haber derrotado a todo un régimen intolerante como lo ha sido el del Sha Mohammad Reza Pahlevi2, el que fue financiado y apoyado por Estados Unidos e Inglaterra; y cuyos principios y logros de ésta se basaban en la lucha contra la opresión y la defensa de los oprimidos, fundamentos que continúan rigiendo en el único país que se levantó contra el mperialismo y el sionismo, el fundador de esta República Islámica, el Ayatola Ruhollah Musaví Jomeini3, quien consideraba al régimen Israelí como un elemento usurpador, que pretendía dominar los territorios palestinos, determinó luchar en contra la ocupación más larga y la más cruel de la historia contemporánea.

Pues en 1979 se cumplían ya más de tres décadas de ocupación israelí de Palestina, treinta años de lucha por su existencia4; existir ante las balas y las bombas que matan a sus hijos, ante alambres de púa, desplazamientos, ante todo tipo de conspiraciones que quieren que Palestina deje de ser lo que es, es así que el Imam Jomeini, estipuló el último viernes de Ramadán como día “Mundial de Al-Quds”, Yerushalayim en hebreo y Jerusalén en castellano, una de las ciudades más antiguas del mundo, la que fue fundada en el siglo XII a.C. y la que es sagrada tanto para musulmanes como judíos y ristianos5, justamente para manifestar que el alma de Palestina hace del mundo musulmán un solo cuerpo y una sola voz que grita ante la opresión.

Pero ahora al cumplirse ya 5 décadas en este 20176 de esta injusta ocupación israelí en territorio palestino, y además 10 años del bloqueo sobre la Franja de Gaza, la ocupación más larga de la historia moderna y contemporánea; es decir, medio siglo de una ocupación militar que convirtió a millones de personas palestinas en refugiadas y que cada día les empuja a una situación peor, pues los más de 5,3 millones de refugiados palestinos están sujetos a restricciones extremas de libertad de movimiento lo que afecta su acceso a la escuela, al empleo, las tierras agrícolas, a los servicios médicos y a otro tipo de restricciones como al agua, a la luz eléctrica, y que incluso les impide ver a amigos y familiares.




“En el territorio Palestino ocupado (franja de Gaza y Cisjordania) viven 4,5 millones de personas. Casi la mitad son refugiados. En Cisjordania, la población palestina vive bajo un régimen de ocupación militar israelí desde 1967 que limita el cumplimiento de sus derechos fundamentales. La franja de Gaza, una de las zonas más pobladas de la tierra, está, además, sometida desde 2007 a un bloqueo que impide la libre circulación de personas y la entrada y salida de materiales, llevando a colapsar la economía de la zona. En torno a la mitad de la población de Gaza está por debajo de los 15 años; estos niños han tenido que sobrevivir a 5 ofensivas militares”7.

Se hace necesario hoy más que nunca, que El día Mundial de Al-Quds, día de los derechos del pueblo de Palestina, recobre fuerza y clamor, porque ya se ha convertido en el día del enfrentamiento de los oprimidos contra los opresores como lo señaló el Imam Jomeini; pues como lo estamos comprobando Palestina continúa siendo el símbolo de los oprimidos, atrapados en las garras de los opresores, y ese mismo día se debe exigir la liberación de los territorios palestinos ocupados por la entidad sionista y al mismo tiempo denunciar los ataques que la sociedad palestina sufre a manos de Israel, en violación a las leyes internacionales, las resoluciones emanadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de los derechos humanos del pueblo palestino, derechos violados progresivamente desde el año 1948 cuando Estados Unidos e Inglaterra, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial permiten el surgimiento de la entidad sionista, generando con ello la Nakba8, la catástrofe cuyo resultado fue la salida del hogar palestino de gran parte de su población, constituyéndose en refugiados.

Y al respecto, dar a conocer que ya son más de seis millones de refugiados palestinos repartidos por todo el mundo, de acuerdo la Oficina Central de Estadísticas Palestinas (OCEP), informe recogido por la agencia de noticias Wafa, que cita fuentes de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA por sus siglas en inglés), que apuntan a que el total de refugiados registrados era de 4,56 millones a finales de 2007, de ellos, el 41,7 por ciento viven en Jordania, el 23 por ciento en la Franja de gaza, el 16,3 por ciento en Cisjordania, el 9,9 por ciento en Siria y el 9,1 por ciento en Líbano; además, se estima que el número de refugiados no registrados podría ser de 1,5 millones9.




En Palestina la ocupación militar produce la violación continua de todos los derechos, incluidos los más básicos, aquellos que permiten tener una vida digna, como son los derechos a la educación, la salud, la vivienda, el acceso a la tierra y la libertad de movimiento; y es que la política de ocupación israelí lleva a la destrucción de las propiedades palestinas, a la falta de acceso a las tierras de cultivo y a la confiscación de terrenos para la construcción de asentamientos ilegales10 en territorios Palestinos, porque desde los acuerdos de Oslo de 199311, hace 24 años atrás, se han construido muchos más asentamientos ilegales judíos en los territorios Palestinos que antes de que se firmaran y a consecuencia de ello, el pedido mundial de que Israel paralice sus actividades en materia de asentamientos; ya que esta demanda ha pasado a ser un requisito internacional y no sólo Palestino, por el incumplimiento de tratados internacionales por parte del régimen de Israel.

“Israel no se ha limitado a los territorios que ocupó, incluso en 1967, y últimamente, está construyendo más viviendas. Este 24 de enero, el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, y su ministro de asuntos militares, Avigdor Lieberman, dieron su visto bueno a la construcción de 2500 viviendas en la Cisjordania ocupada, cuya mayoría se ubica en las colonias de los territorios palestinos. Este proyecto es el más grande que se ha adoptado en estas tierras desde 2013. Días antes se había aprobado la edificación de 566 unidades residenciales en colonias ubicadas en AlQuds, ocupada por Israel desde 1967. Cabe mencionar que más de medio millón de israelíes se han hospedado en más de 230 asentamientos judíos en esta zona”12.

Con este panorama tan nefasto que se describe de la realidad que viven los palestinos en la actualidad, un nakba que no termina, esta realidad de injusticia, con millones de palestinos viviendo en condiciones precarias, sin avizorar su autodeterminación como pueblo y sometidos a la acción criminal de la potencia ocupante, estamos comprobando así lo que Ahron Bregman13, autor del libro “La Ocupación; Israel y los Territorios Palestinos Ocupados”14 en 2014 señaló “la ocupación Israelí es una de las más brutales y crueles de la historia”.

“Pues mientras otros colonialistas, como los británicos en la India, entre otros, aprendieron el valor de ganarse el aprecio de las élites locales construyendo escuelas, universidades y otros servicios públicos para los colonizados, Israel nunca ha pensado que tenga el deber de ayudar, proteger o mejorar la calidad de vida de la población bajo su control, a la que en el mejor de los casos considera un mercado cautivo o una fuente de mano de obra barata a su disposición. Sin embargo, al forzarlos a vivir en la miseria y sin esperanza, Israel ha endurecido a quienes viven sometidos a su poder, haciéndoles más decididos a poner fin a la ocupación, incluso a través de la violencia si es necesario, y vivir una vida de dignidad y libertad”15.




Todos los indicadores que se han mencionado dan cuenta que esta ocupación nefasta sionista del régimen usurpador de Israel se prolongará indefinidamente; pues así se desprende de la falta de voluntad política de los sucesivos gobiernos israelíes para poner fin a la ocupación, de hecho, el actual gobierno, integrado por figuras como Netanyahu, Bennett y Liberman, entre otros, han manifestado repetidamente su frontal oposición a la retirada de los territorios palestinos y, más aún, a la formación de un Estado alestino. Y más aún ello se confirmó con la visita del actual Presidente de los Estados Unidos, Ronald Trump, a Jerusalén y Belén, demostrando su actitud proisraelí16.

De ahí que, como seres humanos, sin importar razas, credos, religiones, políticas, colores, gustos; etc…se hace necesario aunar esfuerzos para que en este día Mundial de Al-Quds; así como todos los días del año se unan las voces de todos los países del orbe para gritar, manifestar, dar a conocer las atrocidades que el régimen intolerante de Israel y sus aliados sionistas están cometiendo contra la población de Palestina; pues la presencia militar de Israel se materializa mediante el respaldo de la fuerza, causando violaciones de las leyes internacionales humanitarias y de los instrumentos de derechos humanos de los cuales la potencia ocupante es signataria, como lo señaló el propio coordinador humanitario de Naciones Unidas, Robert Piper17; pues se trata de una práctica que aísla a las comunidades palestinas unas de otras, rompe la cohesión social, limita las actividades económicas y la libertad de movimiento y lastra el acceso a servicios básicos, como al agua, a la electricidad hasta incluso a la salud.




Y es más la población palestina sigue sometida a estrictas restricciones a su libertad de movimientos desde hace medio siglo, como lo señala, Juan Carlos Sanz, manifestando que Israel completó el cerco a Cisjordania18; pues el Ejército en la actualidad controla 41 carreteras (unos 700 kilómetros) de Cisjordania en los que está vetada o limitada la circulación de vehículos palestinos, así como 27 puestos de control de paso en el interior de Cisjordania y otros 12 en el interior de la ciudad de Hebrón, dividida en zonas israelí y palestina, según la ONG pacifista israelí B’Tselem, existen otros 26 puntos cruce en la Línea Verde (la línea frontera vigente hasta 1967), muchos de los cuales —como el de Qalandia, entre Jerusalén y Ramala, se ven colapsados de forma inhumana en los momentos de mayor aglomeración de transeúntes y vehículos, y al mismo tiempo el bloqueo impuesto a Gaza acabó hace una década con el tránsito de trabajadores palestinos desde la Franja.

Al Quds debe estar presente todos los días, debe ser nuestra razón de ser del diario vivir, porque como seres humanos creyentes en justicia debe ser el pilar fundamental para exigir a las potencias del mundo, a la arrogancia imperialista y sionista libertad para un pueblo que clama y que está en todo su derecho de ser y es un Estado soberano e independiente porque así lo han declarado todos los países que la reconocieron19, porque Al Quds en árabe y Jerusalén en castellano es la capital de Palestina libre y soberana.







Ir arriba